Es un año ya, y sin demasiada confianza me arraigo a lo que creo que me conviene. Pero qué es lo mejor? qué es lo que me va a hacer sentir, reír, pensar, sustentar y dar buenos frutos?
Casi tan chiquita como puedo admito que tengo miedo. Miedo de sentirme así. Y miedo de sentirme tan sola.
No, los amigos que parecían estar ya no están, y veo que tampoco les importa. Importa sólo si les pasa a ellos. Pero a lo largo del tiempo uno ya se va dando cuenta quienes estuvieron realmente y quienes no. Ya pasaron cinco meses y lo tengo MUY claro. TAN claro que me aterroriza. Por que NADIE lo estuvo ni lo está.
Que fría fuiste. Demasiado fría. Todos piensan que estás bárbara pero nadie nota que te estás quebrando en mil pedazos. Y si pudieses gritarlo lo gritarías.
La verdad está en tus ojos.
Única la noche se presta para el silencio de las lágrimas demoledoras. Traen recuerdos, tristes recuerdos. Nada, absolutamente nada parece querer frenarlas, ni siquiera apaciguarlas un poco. Y es que están tan adentro de mí que no puedo dejarlas ir. Pero ruego que se vayan.
Necesito saber que estoy haciendo las cosas bien. Decímelo, aunque no te crea. Sólo necesito escucharlo para amarrarlo a mí tan fuerte como pueda y tomarlo como propio, por que no siento que pueda crearlo por mí misma. Es que sencillamente...no siento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario